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No Me Olvides

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Para el año 1981 la Dictadura había desaparecido a miles de trabajadores  y llevado a la pobreza a millones de argentinos. “La desocupación afectaba a 200.000 trabajadores en el Gran Buenos Aires, más de 120.000 operarios de Mercedes Benz, Volkswagen y Ford se encontraban suspendidos de sus tareas, y la fábrica Sevel se había visto forzada a adoptar la misma decisión  en relación al 75 por ciento de sus personal de Córdoba. Unos 10.000 obreros del sector papelero estaba sin trabajo, y en San Juan, el propio Ministerio de Trabajo anunciaba que el número de desocupados absolutos alcanzaba al 20 por ciento de la población activa”, detalla la crómica del periodista Claudio Díaz en su libro El Movimiento Obrero Argentino.

En ese contexto la CGT Brasil,  conducida por el cervecero Saúl Ubaldini,  convocó a un paro y movilización a la Iglesia de San Cayetano, bajo la consigna: Paz, Pan y Trabajo. El 7 de noviembre era la fecha clave.  A la multitudinaria marcha se sumarían las 62 Organizaciones de Lorenzo Miguel y diversos partidos políticos, entre ellos el Justicialista.  Para entonces los gremios cercanos a Ubaldini emitían un comunicado donde proclamaban: “El fracaso total y absoluto de la pretendida gestión gubernamental del llamado Proceso” y exigían “una movilización popular para acelerar el llamado a elecciones ya que de nada valen los cambios de personas pues lo que el país reclama es una revisión profunda de la filosofía actual”. 

De el otro lado, la Junta de Massera buscaba conformar un espacio sindical cercano. En esa vereda estaba Jorge Triaca por entonces titular de la CGT Azopardo. Esa línea gremial no adhirió a la medida de fuerza convocada por los gremios combativos de la Central Obrera.

La movilización del 7 de noviembre iba a marcar un quiebre en la resistencia obrera a la Dictadura. El fuego del Proceso había herido a los trabajadores. Desde el 24 de marzo de 1976 las libertades sindicales estaban coartadas. Los dirigentes obreros sufrieron persecuciones, cárcel, tortura y  desapariciones. El 30,2 por ciento de los detenidos desaparecidos eran obreros.

La movilización de noviembre fue la gesta que generó la marcha del 30 de marzo de 1982, como sostienen algunos dirigentes sindicales. Quienes pregonan el anti-sindicalismo obturan su propia memoria y reniegan de la historia al ningunear algunos hechos trascendentes. El Movimiento Obrero Argentino, aun en sus idas y vueltas, ha dado batalla en diverso frentes sociales en distintos momentos históricos.

Los números hablan de 60.000 trabajadores en la calle. Las crónicas cuentan que ese hubo represión, como siempre, pero que la fuerza de los “compañeros” pudo más que los palos. Fue la primer movilización popular contra la Dictadura.

Se va acabar, se va acabar, la dictadura militar…

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